Un poco de historia, dos hipótesis sintetizadas en una, otros cálculos y algunas consideraciones y conclusiones.

Sí, ya hacía tiempo que no escribía. Pero es que tampoco me animais mucho. Eso de escribir uno solo ... sí, me gusta pero preferiría un poco más de debate, de participación. Bien, he estado centrado en dos temas distintos pero compaginables.

La utilidad de la historia

Por una parte me chocaba la historia oficial de la creación de la ONCE, la que sale en el web de la ONCE y la que repiten al dictado múltiples páginas, institucionales y particulares, que se encuentran por el Google. Eso de que, antes del final de la guerra, aún en guerra, se unieran libremente organizaciones de ciegos de Andalucía, Cataluña y Levante (las que más salen son, respectivamente, La Hispalense, el Sindicat de Cecs y El Porvenir, básicamente las dos primeras).

Y mira por dónde, me enteré de que la ONCE de Cataluña, juntamente con la Universidad de Barcelona y con una jugosa subvención oficial, había encargado un estudio sobre el fundador del “Sindicat de Cecs” de Cataluña, Roc Boronat, un republicano de Esquerra Republicana de Cataluña. Y resulta que el libro se publicó para San Jordi, el día del libro, el 23 de abril, y que la ONCE, en su página web aún no dice nada del mismo. Claro, es que simplemente citarlo podría provocar que alguien lo leyera y pusiera en cuestión no sólo la historia oficial sino las cuentas de la ONCE.

En efecto, el libro dice tanto que previamente a esa unión el Sindicat de Cecs fue disuelto y que su fundador tuvo que exiliarse como habla de la distribución de las ganancias de la venta del cupón en esa organización originaria. Y dice, ojo al dato, que el vendedor se quedaba con el 40% de la venta, que el 52% iba destinado a premios y que había suficiente con un 8% para administración y para la labor social que también llevaba a cabo la organización, utilizando también para este fin los premios no cobrados que se entendían como una colaboración con los fines de la entidad.

El descenso de nuestra participación en los frutos de nuestro trabajo

Me fuí a ver las cuentas del 2006 de la ONCE tal como nos las relata ella misma en su página web y resulta que, de los ingresos de nuestra empresa sólo el 30% va a salarios de vendedores. Para no hacer demagogia, porque ni me interesa hacerla para nada, porque esa es un arma de nuestros dominadores que no necesitamos, y porque creo sinceramente que la verdad es nuestra mejor bandera, utilizaré otro dato para definir más exactamente el % de la venta que “nos repartimos”.

Si, de los ingresos de la ONCE, sólo el 93% corresponde a las ventas (no me pararé ahora a mirar la procedencia del 7% restante), si las ventas de ese año fueron de 2.142,70 euros, los ingresos debieron ser, céntimo más céntimo menos, de 2303,98. El 30% son 691,19 euros que, sobre las ventas totales, representa exactamente el 32, 26%. Son simples reglas de tres con las que podemos concluir, si más no, que nuestra participación en el producto de nuestras ventas ha bajado, entre 1935 y 2006, un 7,74% sobre el total de las ventas. Es un % importante, pero que no impresiona. Impresiona más el % de reducción del 40 al 32,26%. Vaya, que refiriéndonos a lo que cobraban l@s vendedor@s en 1935, considerándolo un 100, ahora estaríamos al 80,65%. A veces vale la pena volver la vista atrás.

La venta media del “agente vendedor”

A partir de las cuentas del 2006, me he puesto a deducir la venta media del “Agente vendedor” y su salario, y más concretamente la comisión mensual media que, como sabeis, es mi obsesión y la madre del salario real.

Pues bien, el total de ventas de ese año fueron 2.142,70 millones de euros y el número de “agentes vendedores” 21.624. Para no ir a lo bruto, he buscado informes de la ONCE sobre el absentismo, y si bien ninguno de los que he encontrado contempla el conjunto del año 2006, creo que no voy errado si tomo como dato el 8,4%, con lo cual tenemos que l@s agentes vendedor@s que realmente vendieron cupones aquel año, y por tanto son tributari@s de cobrar comisión, fueron 19.808.

Dividiendo los 2.142,7 millones de euros por 19.808, “hicimos” ventas a lo largo del año 2006 por valor de 108.175,74 euros de promedio. Dividido por 11 meses hábiles, “vendemos” 9.834,16 euros mensuales cada un@ de nosotr@s, o dividido por las 48 semanas laborales anuales, 2.253,66 euros por semana.

Primera nota discordante (indicativa de que en Guipuzkoa se cobra menos del promedio estatal, o de que los directivos de la ONCE no afinan mucho en sus declaraciones a la prensa, o de que algo falla en mis cálculos): un promedio semanal estatal superior en 253,66 euros al que daban los dirigentes de la ONCE para los vendedores guipuzkoanos, según explico en mi escrito anterior.

¿Y qué ganamos con esas ventas?

Según el anterior cálculo, si el salario base de 2006 era de 893,81 euros y damos a la antigüedad un promedio de 256,29 euros mensuales (para redondear y para fundamentar mi hipótesis sobre bases ciertamente supuestas pero puestas sobre la mesa para ser rectificadas cuando haga falta), tenemos que el/la vendedor@ medi@ ganaba 1150 euros brutos en conceptos fijos y 2.253,66 – 1.150 = 1.103,66 euros de comisión, que se corresponderían con 1148,45 euros actuales y con una comisión media que llega holgadamente al 16%. Un poco alta me parece para ser la media. ¿He partido de un promedio de antigüedad demasiado bajo y, en consecuencia, la comisión media real es más baja? ¿Por qué no tenemos datos sobre aspectos tan importantes para nosotr@s?

Pero hagamos ahora otro cálculo, distribuyendo lo que la ONCE dice que paga en sueldos. Decíamos que nos dedicaba el 30% de sus ingresos, 619,19 millones de euros. Pero eso incluye las cuotas patronales de nuestra seguridad social, con lo que propiamente a salarios va un 23,6% menos, o sea 491,107 millones de euros.

¿Cómo se reparte la tarta?

Una parte va a conceptos fijos (salario base y trienios) y el resto a comisiones. De l@s 21.624 “agentes” declarad@s, tendríamos que descontar un % correspondiente a lo que cobraría de la Seguridad Social, no de la ONCE, el personal que está de baja larga. Tengo forzosamente que inventarme otro dato. Voy a poner la mitad del absentismo, o sea un 4,2%, y me sale que tenemos que repartir los 491,107 millones entre 20.716. Pero no por igual. Hay que deducir los conceptos fijos que, hipotéticamente también, antes había cifrado en 1150 euros. 20.716 vendedor@s por 1.150 euros por 14 pagas nos da 333.527.600 euros anuales.

Así pues, a comisiones va la diferencia que son 157.579.240 euros que hemos de dividir por el personal susceptible de cobrar comisión que habíamos dicho que eran 19.808 vendedor@s. Pues sale 7.955,5 de comisiones anuales medias, divididas por 11 meses nos dan 723,23 euros de comisión mensual de promedio del 2006, que actualizándolo al 2008 como hice antes son 752,45. Como se puede ver en la tabla de elaboración propia que os ofrezco enseguida, se trata de una comisión imposible entre el 13 y el 15% de comisión, a la media anual de alguien que se queda más meses con
el 13 que con el 15, y correspondería a una venta de poco menos de 2070 euros semanales.

Si hacemos el promedio entre esta hipótesis y la anterior, en cuanto a comisión , entre los 1.148,45 que salían antes y los 752,45 de ahora, nos da 950,45 euros. Y en cuanto a venta semanal, la media de 2253 y de 2069 es de 2161 euros. Entra de lleno en el 15%. En espera de nuevos datos o de las rectificaciones que pueda recibir, trabajaré pues con esta hipótesis: El agente vendedor medio de la ONCE vende productos por un valor semanal de 2.161 euros y cobra una comisión mensual del 15%, exactamente de 950,45 euros, superior a su salario base. Ya sé que tengo que rectificar ligeramente la media del otro concepto fijo, la antigüedad, pero lo haré en otro momento. Aventuro que me saldrá aproximadamente de unos 270 euros, y que por tanto el salario total medio serán 929,92 + 270 + 950,45 = unos 2.150 euros.

Límites de las comisiones actuales.

Si no vendes 1035 euros semanales, no tienes comisión. ¿Es posible vender tan poco? Pues tendríamos que hablar de cientos de vendedor@s que habitualmente no llegan.

En la tabla que os ofrezco a continuación, cada línea contiene sucesivamente, el Porcentage de comisión; venta mínima semanal para acceder a ese %; los euros de comisión que se cobran con esa venta mínima; comisión máxima con ese % antes de dar el salto al siguiente nivel; euros que puedes perder, que tod@s hemos perdido alguna vez por no comprarnos el cupón que nos hacía dar el salto.
He de aclarar que las cifras se refieren al mes tipo que ya utilicé en una intervención anterior: Cuatro semanas íntegras laborables, o sea 20 jornadas, 4 de ellas viernes.
% Venta Mín. Franja de Comisiones Salto de nivel
4%; 1035,0; 57,40 - 112,52; 168,98
10%; 1380,0; 281,50 - 419,25; 125,83
13%; 1724,5; 545,08 - 724,22; 111,72
15%; 2069,5; 835,94 - 1042,64; 69,83
16%; 2414,5; 1112,47 - 1332,95; 83,65
17%; 2759,5; 1416,60 ;

Vendiendo 2225 euros semanales, poco más del doble (exactamente 2,15 veces más) de los 1034 euros que te dejan sin comisión, cobras exactamente doble salario mínimo.

El 17%

Con la comisión del 17%, cada mil euros más de venta semanal se reflejan en 680 euros más de salario mensual. O, dicho de otra manera, cada 1.367,5 euros de venta semanal está ocupando un nuevo puesto de trabajo.

%; Venta semanal; Comisión obenida:
17; 3500,0; 1940,14 ; 17; 4500,0; 2600,14 ; 17; 5500,0; 3280,14 ;
17; 6500,0; 3960,14 ; 17; 7500,0; 4640,14 ;

Para que una persona sin trienios cobre 7 veces el salario base, es decir 7 veces el sueldo de otra persona que entró en la ONCE al mismo tiempo, situación que se da, bastará con que venda 8881 euros semanales, 8,59 veces más que el/la pobre vendedor/a de referencia. Francamente, no creo que esa persona trabaje como 7, y mucho menos que haga el esfuerzo de 8,59 personas. Si vende tanto, no se debe, ni mucho menos, a su esfuerzo personal.

Una ligera conclusión, que para más estoy cansado

Con 1000 euros de venta semanales, es decir, 4.000 mensuales, si “el agente vendedor” se quedara con el 40%, como antes, cobraría 1.600 euros, pero resulta que cobra 929,92. Puestos a pedir, me gustaría un poco más. Mantener dignamente una fam
ilia ...

Si l@s vendedor@s de la ONCE nos quedáramos con el 40% de lo que vendemos, como hacían nuestros predecesores, es@s que antes de la creación de la ONCE fueron los que empezaron a "retirarnos de la mendicidad" y a emprender obras sociales, pero no tanto a costa de otras iniquidades, ahora el vendedor medio cobraría el 40% de 2.161 por 4 = 3.457 euros en vez de los 2.150 que cobra, con trienios y todo.

Es evidente que no podemos volver atrás en la historia, pero sí construir nuestra historia, bajar el sueldo a los jefes, marcar sueldos máximos, impedir sueldos abusivos, en lugar de dedicarnos a luchar tan denodadamente contra nuestr@s propi@s compañer@s.